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“El peso delamor esmuypesado”
“El peso delamor esmuypesado”

Publicado en La Vanguardia_La contra 11/12/08

Justine Lévy,autora de ‘Y la vida sigue’, retrato del desamor yde cómo su marido se fue con Bruni

34 años. Nací y vivo en París. Tengo pareja, una hija de 4 años y esperamos un niño. Licenciada
en Filosofía, soy lectora y escritora. En mi familia ser de derechas es casi un insulto, pero
Sarkozy me ha sorprendido para bien. Mi padre me educó en la moral judía y soy agnóstica

¿Hija del Mayo del 68?
Sí, de esa época en que dejaban a los niños crecer como la mala hierba.
Mi madre era modelo;mi padre, filósofo, y el ambiente era un caos muy alegre.

¿Demasiado alegre?
Es muy fácil juzgar las cosas 30 años después, pero yo con mi hija hago lo contrario
de lo que ellos hicieron para educarme.

¿Su madre la abandonó?
No, pasó el relevo a mi padre.

¿Y usted cómo se sintió?
Abandonada.

¿Un padre estable emocionalmente?
No, tenía muchas novias, pero acabó formando una familia, me dio un hermano y
tuve una infancia muy feliz.

Entonces no vivió el amor libre, la droga
y las fiestas de aquellos padres del 68.
Sí, sí, lo viví; de hecho, en mi casa nunca hay fiestas, me da miedo que a mi hija todo eso
le espante como me espantaba a mí.

Mamá tuvo problemas con las drogas.
Sí, pero no se percibía como ahora. No transmitía equilibrio a un niño, pero tampoco era
un drama. Entre nosotras había mucho amor y mucho pudor, no hablábamos nunca
de la droga. Mi percepción era que le gustaba vivir a fondo aunque eso le hiciera daño.
Le agradezco que quisiera protegerme de eso y le diera la custodia a mi padre.

Su padre la obligaba a leer tres libros por semana.
Sí,yme alegro. Era muy buena estudiante y él siempre me protegió del mundo de las
apariencias y la frivolidad en el que uno puede perderse. Peromi novela no es una confesión,
me he divertido recreando. Además, lo interesante es la manera de contar las cosas.

Cuéntemelo como quiera.
Conocí al que se convirtió en mi marido a los 18 años,y durante siete años fuimos muy
felices juntos. Era mi primer amor.

Y él la dejó por Carla Bruni, la amante de su propio padre.
En mi vida real es incluso un poco más complicado.

¿Sus problemas con las drogas fueron reales?
Todo lo que está escrito sobre mi relación con las drogas es autobiográfico, hubiera sido
incapaz de inventar esa ausencia total de emociones. Tomaba anfetaminas, vivía en la
acción, tenía anestesiadas las emociones.

¿Cómo salió de ahí?
Ingresé en una clínica de desintoxicación.

¿Qué ha sido lo más duro?
La pérdida de mi madre, hace cuatro años. En el fondo siempre estuvo a mi lado; era
muy poética, muy poco convencional. Prefiero haber tenido esa madre excéntrica que
una madre perfecta que también te puede llevar a pasar diez años en el psicoanalista.

¿Cuáles eran sus excentricidades?
De repente decidía irse a la otra punta del mundo en autostop. En una ocasión en que
me fui de vacaciones, le pedí que se hiciera cargo de mis gatos y me llenó la casa de indigentes.
Cuando volví, me encontré con seis mendigos instalados en casa rodeados de
botellas de vino. Fue complicado echarlos.

Y la vida sigue, superventas en Francia,lleva su foto en la portada y su historia
en el interior. ¿No se siente desnuda?
Me siento protegida por el personaje, esa chica se parece mucho a mí, pero no soy yo.

¿Han reaccionado bien los retratados?
Mi padre y mi ex marido aceptaron bien el libro, al principio. Después, a raíz de los artículos
que se publicaron que hablaban de confesión, mi ex marido se molestó.

Explica que una bruja le robó al marido
No me gusta esa lectura. Era el final de una historia y ella sólo fue el detonante. En el
libro digo que yo también hubiera abandonado a esa chica que es como un pequeño
monstruo, que hace constantes tonterías, se droga y, tras la ruptura, no es capaz de ocuparse
de su madre enferma de cáncer.

¿Es lo que piensa de sí misma?
No, pero tampoco estoy tan lejos.

El sentimiento de la protagonista, su álterego, es muy convencional: odio hacia
la bruja y hacia el traidor.
Sí, totalmente, pero es un sentimiento humano,siempre hay una parte de responsabilidad
cuando uno es abandonado, pero en la vida no somos tan lúcidos y culpamos a los
demás de nuestras infelicidades, y creo que eso es bueno porque alivia.

¿De verdad le ha sorprendido el revuelo que se ha montado con su libro?
Me ha sorprendido que se insista tanto en los personajes supuestamente reales que
hay en la novela. En Paula (Carla Bruni) también he puesto mucho de mí, e incluso
mi madre se reconoció en él. Los lectores han prestado menos atención que la prensa
a esas pocas páginas en las que se habla supuestamente de Carla Bruni.

La deja verde: una mujer reconstruida, comehombres, hipócrita, traidora...
Ja, ja, ja. Estoy contenta de las cartas de los lectores, pero los artículos sobre mi novela
y Carla Bruni me hacen casi llorar.

¿Qué le ha enseñado la vida?
Lo que me decía mi abuela: que hay que luchar, pero los consejos y las lecturas no sirven
a la hora de enfrentarse a la vida, no puedes ahorrarte el sufrimiento.

¿Qué le gustaría evitarle a su hija?
Hay una novela de Boris Vian que trata de una mujer que quiere proteger tanto a sus
hijos que acaba metiéndolos en unas pequeñas jaulas. Yo tengo miedo de hacer eso. El
peso del amor es muy pesado.

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Ficha del libro

Y la vida sigue. Cuando la otra se lo lleva todo
Justine Lévy

Categoría: Narrativa
Número de páginas: 192
PVP: 14.00 €

 
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